No era motivo de discusión ni siquiera de curiosidad persistente. Simplemente era una regla tácita en su casa: esta habitación pertenecía a Martha.
El ruido que lo cambia todo

Una noche, cuando la casa estaba en silencio, Gérard oyó un ruido inusual encima de él. Como si algo se estuviera cayendo o moviendo en el ático.
Preocupado, cogió una escalera y subió para comprobarlo.
En el interior, no solo encontró viejas cajas de cartón. En un rincón había un pequeño cofre de madera cuidadosamente cerrado.
Impulsado por la curiosidad, lo abrió.
En el interior, descubrió dos muñecas tejidas a mano y un sobre que contenía una gran suma de dinero.
La revelación de Martha
Cuando Marthe regresó a casa, Gérard le contó su descubrimiento. En lugar de enfadarse, ella se sentó tranquilamente y le explicó lo sucedido.
Cuando era niña, su abuela le dio algunos consejos sobre cómo mantener un matrimonio feliz:
Cuando se enfadaba con su marido, prefería tejer una muñeca en lugar de discutir.
Gérard se sintió profundamente conmovido al descubrir que, tras 52 años de matrimonio , solo tenía dos muñecas . Aquello significaba que su esposa solo se había enfadado de verdad con él dos veces.
Pero una pregunta quedó sin respuesta.
El verdadero secreto de la caja fuerte
Gérard entonces mostró el sobre lleno de dinero y preguntó de dónde procedía el dinero.
Marthe sonrió antes de responder.
Cada vez que tejía varias muñecas, las vendía en mercadillos y guardaba el dinero.
Así fue como acumuló esa suma a lo largo de los años.
