Muy pocos pueden ver las imágenes dobles en esta postal. ¿Puedes tú? Muy pocos pueden ver las imágenes dobles en esta postal. ¿Puedes tú?

 

Simplemente se sugiere a través de las sombras, de las formas, de la manera en que se doblan los árboles y se curva el sendero.

Algunas personas ven el rostro de inmediato. Otras tienen que mirarlo fijamente durante minutos. Algunas nunca lo ven.

Esta ilusión funciona gracias a un fenómeno llamado pareidolia:

la tendencia del cerebro humano a percibir patrones familiares (especialmente rostros) en estímulos aleatorios o ambiguos.

Tu cerebro está programado para reconocer rostros.

Es tan bueno en ello que encuentra rostros donde no los hay: en las nubes, en la corteza de los árboles, en los cráteres de la luna.

El artista que creó esta postal explotó esa tendencia.

Pintó un paisaje que también podía interpretarse como un rostro, utilizando las formas naturales de la escena para sugerir ojos, nariz y boca.

Una vez que ves el rostro, no puedes dejar de verlo. Pero hasta que no lo veas, es invisible.