Y otro.
Fotos.
Cartas.
Actualizaciones.
Vidas.
Cientos de personas que había conocido a lo largo de los años.
Las personas que una vez creyeron que sus historias habían terminado.
Personas que habían encontrado razones para seguir viviendo.
Personas que descubrieron nuevas versiones de la felicidad.
Sus ojos se llenaron de lágrimas.
No lágrimas tristes.
Ya no más.
Sólo gratitud.
Una suave brisa se movía a través de los árboles.
Y por un breve momento, recordó la guardería.
La cuna.LKSR
Los diminutos calcetines.
La vida que una vez pensó que había perdido.
El recuerdo ya no le apuñaló el corazón.
Simplemente se sentó a su lado.
Un capítulo.
No es una herida.
Una lección.
No es un castigo.
Miró hacia el horizonte donde la última luz del día desapareció lentamente.
Hace años, ella creía que la maternidad significaba dar a luz a un niño.
La vida le había enseñado algo mucho más grande.
La maternidad no se trataba solo de crear vida.
A veces se trataba de protegerlo.
Guiándolo.
Consolándolo.
