El sobre
No pidió perdón.
No preguntó por ellas.
No explicó dónde había estado.
Solo sacó un sobre sellado del bolsillo y me lo entregó.
Luego dijo en voz baja:
—No lo abras delante de ellas.
Sentí rabia.
Quince años desaparecido…
¿y regresaba solo para entregar un sobre?
Quise cerrarle la puerta en la cara.
Pero algo en sus ojos me detuvo.
La verdad
Esperé a que las chicas salieran de casa.
Entonces abrí el sobre lentamente.
Dentro había documentos médicos.
Muchos.
Diagnósticos.
Tratamientos.
Fechas.
Y una carta escrita a mano.
“Sé que mereces odiarme.”
Mis manos comenzaron a temblar.
La confesión
