El consejo sobre los hombres que mi madre me repitió durante años y que jamás olvidé

Cuando era joven, mi madre solía compartir conmigo toda clase de consejos sobre la vida, las personas y las relaciones. Algunos parecían simples supersticiones populares, mientras que otros estaban cargados de experiencias acumuladas durante décadas.

Sabiduríamaternal

 

Entre todos ellos, hubo uno que siempre me llamó la atención.

Cada vez que hablábamos de relaciones o de la posibilidad de encontrar un buen marido, ella sonreía y decía

—Si quieres conocer mejor a un hombre, mira su nariz.

Por supuesto, yo me reía. Pensaba que era una ocurrencia más de las tantas creencias populares que han pasado de generación en generación. Sin embargo, mi madre insistía en que, según las antiguas tradiciones de observación del rostro, ciertos rasgos físicos se asociaban con determinadas características de personalidad.

Es importante aclarar que estas creencias no tienen base científica y deben tomarse como una curiosidad popular o una tradición cultural. La personalidad de una persona depende de muchos factores y no puede determinarse por la forma de su nariz. Aun así, estas interpretaciones siguen despertando interés en muchas partes del mundo.

La nariz larga