Su confianza flaqueó. —La diferencia entre imagen y rendimiento.
Asentí lentamente. —¿Verificó el rendimiento de la oficial en esa fotografía?
No hubo respuesta.
Algunas personas intercambiaron miradas.
Jake soltó una risa nerviosa. —Creo que nos estamos centrando demasiado en el ejemplo.
—Usted usó el ejemplo —dije.
Entonces una voz habló desde la primera fila.
—Esa es una pregunta justa.
Todas las cabezas se giraron.
El capitán William Rollins se levantó lentamente.
Usó un bastón para erguirse, pero una vez de pie, la sala le prestó atención de una manera que el rango solo no podría ordenar.
Jake parecía confundido.
Rollins miró la pantalla, luego a Jake, luego a mí.
—¿Sabe quién es esa oficial, Teniente?
Jake tragó saliva. —No, señor.
—Yo sí —dijo Rollins.
La sala se quedó completamente inmóvil.
Señaló hacia mí. —Su indicativo es Jukebox.
Fue como si el aire abandonara la sala.
Rollins continuó, con voz firme. —Hace años, mucha gente buena tomó buenas decisiones durante una noche muy mala. Un hombre que me importaba volvió a casa gracias a esas decisiones.
