Una madre soltera cayó rendida en pleno vuelo nocturno, sin notar que su bebé dormía sobre el hombro de un desconocido. Pero cuando despertó y vio lo que él había hecho mientras ella dormía, se quedó sin palabras.

Había visto ese nombre en noticias.
Una fundación enorme que apoyaba a madres solteras, vivienda temporal y empleos dignos en México y Estados Unidos.
—Usted es… ese Alejandro Herrera.
—Sí.
Antes de que ella pudiera hablar, su celular vibró otra vez.
Mensaje de Diego:
“No vengas a la boda si vas a llegar con ese drama. Mamá tiene razón. Lucía no es responsabilidad nuestra.”
Elena sintió que la sangre se le iba de la cara.
Alejandro vio sus ojos llenarse de lágrimas.
Y entonces dijo algo que la dejó sin aire:
—Elena, creo que su familia no sabe toda la verdad… pero yo acabo de escuchar algo en el pasillo que usted necesita saber antes de bajar de este avión.