“¿Nos Vas a Matar? Si Es Así… Hazlo Rápido” — Dijo la Niña Sin Hogar al Hombre Más Temido del Barrio - lbsuong

Limpia.
Con lágrimas… demasiado perfectas.

Alma se quedó paralizada.

Su cuerpo… temblaba.

—Ven, mi amor —dijo la mujer—. Mamá volvió.

Pero Alma no se movió.

Corrió.

Pero no hacia su madre.

Se escondió detrás de Don Ernesto.

Agarró su saco… con fuerza.

—No.

Solo eso.

Pero fue suficiente.

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La mujer cambió.

La dulzura desapareció.

—Son míos —dijo con frialdad—.
Y si no me los das… te denuncio.

Silencio.

Don Ernesto la miró.

Sin enojo.

Sin prisa.

—Inténtalo.

El juicio fue rápido.

Difícil.

Doloroso.

La madre lloró frente al juez.

Habló de errores.
De arrepentimiento.

Pero entonces…

Alma habló.

Pequeña.
Frágil.

Pero firme.

—Mi mamá prometió volver…
y no volvió.

La sala quedó en silencio.

—Él no prometió nada…
y se quedó.

Miró a Don Ernesto.

—Él no me pegó…
no me dejó sola…
no dejó morir a mi hermano.

Hizo una pausa.

—Yo ya elegí.

El juez bajó la mirada.

Y entendió.

Semanas después…

la casa volvió a llenarse de calma.