“¿Nos Vas a Matar? Si Es Así… Hazlo Rápido” — Dijo la Niña Sin Hogar al Hombre Más Temido del Barrio - lbsuong

Y en ese instante… algo cambió.

Porque Don Ernesto… no ayudaba a nadie.

No era ese tipo de hombre.

Pero ahí… frente a esa niña rota…
sintió algo que no había sentido en años.

Algo que creía muerto.

El recuerdo.

Un hospital.
Una mujer.
Un hijo que nunca conoció.

Dolor.

Mucho dolor.

Cerró los ojos un segundo…
y cuando los abrió, ya había decidido.

—Súbelos a la camioneta —ordenó.

—¿Qué?

—Hazlo.

No hubo discusión.

El trayecto fue en silencio.

Alma no se movía.
No tocaba nada.

Ni siquiera apoyaba la espalda.

—Puedes recargarte —le dijo él.

—Lo voy a ensuciar…

Esa frase…

Le dolió más que cualquier bala.

Le ofreció comida.

Ella la tomó.

Pero no comió.

La partió.

Guardó la mitad.

Para después.

Para el bebé.

Para sobrevivir.

Cuando llegaron a la casa… Alma miró todo con asombro.

—¿Aquí vive Dios?

Don Ernesto casi sonríe.

Casi.

—No… aquí vivo yo.