Luego añadió:
—Ramiro dice que, cuando te atrevas a buscarlo, terminará contigo lo que empezó con ella.
Amparo colgó sin saber que estaba en altavoz ni que Esteban grababa todas las amenazas por costumbre profesional.
Él no buscó un arma. No fue a la hacienda. No golpeó ninguna puerta.
Llamó al coronel Mauricio Alcázar, su antiguo comandante, y le reprodujo el audio completo. Tras un largo silencio, el coronel respondió:
—Reúne a tu equipo. Pero no para pelear. Para demostrarlo todo.
Esa misma noche, mientras los Montes brindaban convencidos de que Esteban sería arrestado en cuanto perdiera la cabeza, una adolescente de 16 años llamada Ximena envió desde un número desconocido un video grabado desde la planta alta de la casa.
En la pantalla aparecían Ramiro, Julián y Luna en el patio.
También aparecía Mariela mirando desde la ventana… antes de cerrar la cortina.
Era imposible creer lo que estaba a punto de ocurrir.
PARTE 2
