“¿Nos Vas a Matar? Si Es Así… Hazlo Rápido” — Dijo la Niña Sin Hogar al Hombre Más Temido del Barrio - lbsuong

Pero cortó el aire como un machete.

—Sabías perfectamente lo que hacías.

Se levantó despacio.

Cada paso… pesado.

—Le enseñaste con dolor —continuó—.
¿Te acuerdas?

El hombre cayó de rodillas.

—¡Perdón! ¡Perdón!

—Ahora te toca aprender a ti.

Lo que pasó después…

nadie lo contó.

Pero en ese edificio…
los gritos duraron mucho tiempo.

Y cuando terminaron…

el silencio fue peor.

Esa madrugada…

Don Ernesto regresó a casa.

Todo estaba en calma.

Demasiado en calma.

Hasta que la vio.

Alma.

Sentada en las escaleras.

Esperando.

Siempre esperando.

—Deberías estar dormida —dijo él.

—¿Ya no va a volver?

La pregunta… directa.

Sin rodeos.

Don Ernesto la miró.

Y por primera vez…
no fue el jefe quien respondió.

Fue el hombre.

—No.

Alma lo observó.

Largo.

Profundo.

Buscando… como siempre.

Y entonces…

sus ojos se llenaron.

No de vacío.

De lágrimas.

—¿De verdad?

La voz le tembló.

—De verdad.

Y ahí…
por primera vez…

la niña se rompió.

Lloró.